top of page
Buscar

¡Verdades incómodas que necesitas escuchar al iniciar un nuevo año!

Estamos a 15 días de haber iniciado el 2026, y quise escribir sobre cuestiones incómodas. El inicio de un nuevo año suele venir cargado de deseos. Pensamos en lo que queremos cambiar, en lo que “ojalá” sea distinto, en cómo nos gustaría sentirnos dentro de unos meses y, aunque desear es humano creo que es un problema muchas veces, porque la vida no cambia solo porque deseemos o incluso, queramos cambiar.

Hay verdades incómodas que muchas veces evitamos mirar de frente, porque mirarlas implica hacernos cargo.


Una de ellas es esta: la situación financiera no va a mejorar sola. No alcanza con querer estar mejor, ni con prometerse que “este año sí vas a hacer tal cosa”. Si no hay un plan, si no hay hábitos concretos de ajuste, de orden, de inversión y de ahorro, el malestar económico se repite. Y con él, la angustia, la culpa y la sensación de estar siempre corriendo detrás de algo.


Tus finanzas pueden ser un indicador de tu energía emocional
Tus finanzas pueden ser un indicador de tu energía emocional

Otra verdad incómoda tiene que ver con los vínculos. Las relaciones que drenan, que incomodan, que lastiman o desgastan, no se transforman por el simple paso del tiempo. Siguen ocupando el mismo lugar si no nos animamos a tener esas charlas difíciles que postergamos por miedo al conflicto, al rechazo o a incomodar al otro. A veces no se trata de cortar vínculos, sino de poner palabras, límites y verdad. Y eso requiere respeto por uno mismo y carácter.


También están las creencias instaladas desde el positivismo negativo como: “si lo deseo lo suficiente, va a pasar”. Pero la vida no cambia solo con deseos, afirmaciones o visualizaciones. Cambia cuando hay un plan de acción, cuando existe un puente claro para ir del punto A al punto B. Cuando las decisiones empiezan a acompañar a los deseos. Sin ese puente, los sueños se quedan en fantasía y el desgaste emocional crece.


Nada de esto es fácil de escuchar, lo sé. Porque esto implica dejar de esperar que algo externo nos rescate y empezar a asumir un rol más activo en nuestra propia vida. Implica aceptar que hay partes que dependen de nosotros, y otras, muchas, sobre las que no tenemos control.

Iniciar un nuevo año o simplemente un nuevo ciclo, no tiene que ver con exigirse más ni castigarse por lo que no fue. Se trata de honestidad y autenticidad. De mirarse con claridad y preguntarse: ¿Qué estoy dispuesto a cambiar de verdad realmente?, no porque mis hijos, mi esposo o mi jefe esperan que lo haga, sino porque realmente siento que necesito ese cambio. ¿En qué áreas necesito dejar de desear y empezar a actuar?

Los cambios que deseas, la transformación de tu vida, no empieza con frases lindas. Empieza con decisiones incómodas, sostenidas en el tiempo.

Y aunque ese camino no sea rápido ni sencillo, es el único que genera cambios reales que realmente impactan tu vida.


Jeniffer Egas

 
 
 

Comentarios


bottom of page